Soja para combatir la osteoporosis

Aunque todavía se desconoce por qué se produce la osteoporosis, los diferentes avances e investigaciones médicas han encontrado una relación directa entre esta afección ósea y la menopausia, en concreto entre la osteoporosis y la pérdida de esa hormona sexual femenina denominada estrógeno. Proteger la salud de nuestros huesos, vivir sin dolor esa etapa natural de la vida de la mujer llamada menopausia es importantísimo y, al parecer, en esa lucha puede ayudarnos un alimento sencillo, básico y vital: la soja.

 

La importancia de la soja y la isoflavona

La dieta rica en proteína de soja y en esa sustancia de origen vegetal llamada isoflavona es clave para proteger a la mujer de la osteoporosis durante la menopausia. Ese fue el planteamiento principal sobre el que se centró la intervención los investigadores de la Universidad de Hull en la Conferencia de la Sociedad Endocrinológica que se celebró recientemente en Edimburgo. Los investigadores británicos hablaban de un estudio preliminar que han realizado sobre un total de 200 mujeres con menopausia precoz o prematura (mujeres que dejan de ser fértiles antes de los 40 años de edad). A la mitad de las participantes del experimento se les administró un complemento alimenticio enriquecido con proteína de soja, al segundo grupo de control se administró otro complemento que, además, incluía un refuerzo de isoflavonas. Al cabo de seis meses, las mujeres fueron sometidas a varios análisis de médula para determinar el nivel de dos marcadores bioquímicos, dos proteínas directamente involucradas en los procesos de la osteoporosis: la betaCTX y la P1NP. Los resultados de los análisis fueron bastante claros: el grupo de control que había enriquecido la proteína de soja con isoflavonas tenía un nivel muy interior de proteína betaCTX que el otro grupo, un dato que refleja que se había reducido significativamente el riesgo de osteoporosis. La soja y la isoflavona serían, así, igual de eficaces que muchos de los medicamentos que previenen de la aparición de osteoporosis durante ese periodo anterior a la menopausia.

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La rica dieta oriental

La típica dieta occidental contiene unos niveles de isoflavonas muy diferentes a la dieta que lleva miles de años alimentando a algunos de los seres humanos más longevos del mundo: los asiáticos. Una de las bases de la alimentación oriental se basa en el consumo de esas sustancias que, según los investigadores, serían fundamentales para mantener los huesos fuertes y evitar la temida osteoporosis.

Hoy en día y gracias a la globalización en prácticamente todos los mercados europeos podemos acceder fácilmente a esos productos básicos de la dieta oriental que contienen soja, por ejemplo:

  • Tempeh: una especie de pastel elaborado con granos de soja fermentada. El tempeh es, además, un alimento  muy proteico, de fuerte y rico sabor y con una textura muy agradable.
  • Tofu: un alimento básico y que conocen muy bien los vegetarianos. El tofú se fabrica con semillas de soja y un coagulante que hace que se espese y forme esa pasta blanca tan parecida al queso. El tofu se puede consumir de mil formas: solo – a la plancha, hervido, al horno, frito – o como ingrediente principal de sopas, guisos, croquetas, pasteles, bizcochos, etc.
  • Leche de soja: la leche o bebida de soja es también un clásico de las tiendas de alimentación orientales. Se fabrica a partir de un proceso de remojado, triturado y filtrado de semillas de soja y forma parte de muchísimas recetas de la dieta oriental.
  • Nueces de soja: fabricadas a base de semillas de soja hervidas después de un proceso de hidratación. Un dato interesante: en un artículo publicado por el Centro Médico Beth Israel de Boston se afirma que el consumo diario de nueces de soja reduce en un 11% la presencia de ese colesterol “malo” que tan perjudicial resulta para la salud. Este alimento también reduce el riesgo de sufrir hipertensión, uno de los síntomas de las mujeres que atraviesan por esa etapa de la vida llamada menopausia. 

 

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