Vivir con dolor, mi vida será siempre así?

Según las estadísticas que se manejan la mitad de las consultas de atención primaria son motivadas de alguna manera por el dolor. Si vivir con dolor forma parte de tu realidad diaria, te mostramos cómo sobrellevarlo mejor, aunque este no desaparezca.

Sad woman by the window

Vivir con dolor, algo muy habitual

La Organización Mundial de la Salud, la OMS, ha reclamado que el dolor crónico sea considerado como una enfermedad y que aliviarlo se encuadre dentro de los derechos humanos.

Se han hecho ya algunos avances puesto que se ha catalogado como el quinto signo vital, por detrás de la temperatura corporal, la presión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria.

Vivir con dolor, tratamiento psicológico y médico

Vivir con dolor puede ser algo temporal, si es a causa de una enfermedad que pueda curarse, o para siempre, si se trata de un padecimiento crónico. Tanto en un caso como en otro hay que mentalizarse de la manera adecuada para pasar por el proceso.

El dolor es muy estresante desde un punto de vista físico y también psicológico. No solo para nosotros sino también para las personas que tenemos a nuestro alrededor. De ahí que quien lo padece en muchas ocasiones requiere de una terapia psicológica para aprender a vivir con dolor y hacer también más llevadera la convivencia.

Por supuesto, será imprescindible contar con tratamientos médicos que en la medida de lo posible puedan aliviar el sufrimiento.

Consejos para aprender a vivir con dolor

  • Asumir la condición. No queremos decir con esto que debas dejar de luchar por mejorar tu calidad de vida, pero sí que es bueno que reconozcas que tu vida va a ser así, que el dolor va a formar parte de ella. Negar la realidad en ningún caso es beneficioso.
  • Positividad. A pesar de lo comentado en el punto anterior, es importante ser positivos. Para hacerlo hay que concentrarse en los avances que haces al vivir con dolor, a la fortaleza que muestras y al resto de cosas buenas que seguro que tienes a tu alrededor.
  • Estrés. Es fundamental aprender a controlar el estrés, hay diferentes medios para conseguirlo. Tu terapeuta podrá guiarte en este asunto.
  • Compañía. Es necesario desterrar las ideas negativas tales a que eres un estorbo y solo das disgustos a tus seres queridos. Busca su ayuda y apoyo. Pero pon de tu parte y permite que el tiempo que compartan contigo no gire en torno al problema.
  • Activos. Es cierto que habrá muchas cosas que el dolor no te permita hacer, pero en cambio hay unas cuantas que sí. Así que haz actividades que te agraden y te ayuden a sentirte vivos y con ganas de vivir.
  • Tratamiento. El seguir un tratamiento de por vida puede ser duro y desmoralizante, pero es indudable que sin él tu vida será peor.  Sé realista y no abandones ni la terapia psicológica ni cualquier tratamiento médico que te ayude a vivir con dolor mejor.

No cabe duda, tú no has elegido al dolor como compañero de viaje, pero si puede elegir de qué manera afrontar el tener que convivir con él.





New Call-to-action




Post relacionados: