Reforzar nuestras defensas contra el cáncer

La comunidad científica internacional lleva muchos años intentando averiguar cómo podemos luchar contra una de las enfermedades más graves y mortales para el ser humano: el cáncer. En la última década los avances tecnológicos han permitido a los investigadores profundizar en una posible forma de luchar contra el cáncer desde nuestro propio sistema inmunológico, reforzando nuestras defensas naturales para que sean ellas las que eliminen los tumores cancerígenos. Reforzar nuestras defensas para luchar contra los efectos del cáncer, ese es el objetivo de los investigadores y, también, el tema que vamos a tratar hoy aquí, en el blog de las personas que viven con dolor.

Defensas contra el cáncer

El cáncer vencido del ex presidente Carter

Quizá recuerdes que a finales del 2015 el que fue trigésimo noveno Presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, dio una rueda de prensa en la que explicaba que su cuerpo había vencido al melanoma metastásico contra el que llevaba luchando cuatro largos meses. Según el ex presidente, el aparente “milagro” tenía una sólida base científica: un fármaco llamado “pembrolizumab”, un medicamento capaz de conseguir que las células cancerígenas sean eliminadas por los glóbulos blancos del sistema inmunitario.

La noticia del cáncer vencido del ex presidente Carter consiguió que la opinión pública reconociera el gran trabajo que están haciendo los científicos en la investigación de tratamientos alternativos para conseguir erradicar ciertos tipos de cáncer, prolongar la vida de las personas que sufren dolor y mejorar sustancialmente su esperanza y calidad de vida.

La terapia biológica o inmunoterapia

Desde hace varios años los científicos intentan encontrar la forma de que sea el cuerpo humano el que luche contra el cáncer del mismo modo que lucha y elimina los virus o las bacterias que nos hacen enfermar, pero, claro, esto no es tan sencillo.

Como sabes, al contrario que los virus o las bacterias, las células cancerígenas no son agentes externos a nuestro organismo sino células que, por distintas razones, se multiplican de forma descontrolada e invaden y dañan los órganos de nuestro cuerpo. Las células cancerígenas copian la información de las células sanas para “engañar” a nuestras defensas e impedir que las ataquen y las erradiquen de nuestro organismo. En pocas palabras: nuestro sistema inmunológico, nuestros glóbulos blancos, no reconocen a esas células como cuerpos extraños y malignos así que no luchan contra ellas y dejan que crezcan y se extiendan sin control.

Pero ¿qué pasaría si existiera un fármaco que eliminara la información falsa  que contienen las células cancerígenas? Eso es, precisamente, lo que están consiguiendo los llamados fármacos biológicos de la inmunoterapia.

Los fármacos biológicos – Pembrolizumab, Nibolumab, Ipilimumab, etc.- actúan sobre todo de dos formas:

  • Eliminando la información que contienen las células cancerosas y que las identifican ante nuestro sistema inmunológico como inocuas para la salud.
  • Reforzando la acción de los glóbulos blancos, de las llamadas células T y que son las encargadas de eliminar los virus, las bacterias y, por lo que se ve, esas células cancerígenas que atacan al ser humano desde dentro.

 

La inmunoterapia fue reconocida en el 2013 como el avance científico y médico más importante de ese año y en el 2014 la conocida agencia gubernamental norteamericana FDA – Food and Drug Administration– permitió el uso de fármacos como el Nivolumab   para tratar personas con melanomas avanzados. Desde entonces numerosos investigadores y científicos tanto norteamericanos como españoles han intensificado sus investigaciones para mejorar esa familia de fármacos que son capaces de ayudar a nuestras defensas a erradicar esa enfermedad dolorosa y mortal llamada cáncer.

 

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