Osteoartritis erosiva, esa gran desconocida.

La osteoartritis erosiva – también conocida como OA – es uno de los tipos de artritis con una mayor incidencia en nuestra sociedad del siglo XXI, pero también es una gran desconocida. Hoy, en el blog de las personas que viven con dolor vamos a intentar dar respuesta a los múltiples interrogantes que surgen al hablar de esta enfermedad, una afección que, si no se trata adecuadamente puede afectar seriamente a nuestra calidad de vida.

La artritis más común

Quizá sepas que hay muchos tipos de artritis. La más conocida suele ser la artritis reumatoide, pero no debemos olvidar otras enfermedades inflamatorias y muy dolorosas como, por ejemplo, la tendinitis, la bursitis, el llamado síndrome de túnel carpiano o, por supuesto, la afección protagonista del artículo de hoy: la osteoartritis erosiva.

En general podríamos decir que la osteoartritis erositva es una enfermedad reumática y muy dolorosa que se produce por el desgaste progresivo de los cartílagos de nuestros huesos. Este tipo de artritis es más común entre las personas de mayor edad por una simple razón: el paso de los años. Con el tiempo, ese tejido llamado cartílago va perdiendo densidad y deja de cumplir total o parcialmente su función principal: conseguir que las articulaciones de nuestros brazos, codos, tobillos y muñecas se muevan sin problemas.

Osteoartritis erosiva: principales factores de riesgo

  • La edad: como te contábamos en el párrafo anterior, el primer factor de riesgo involucrado en esta afección es la edad. Las personas mayores de 50 años son más susceptibles de padecer este tipo de artritis.
  • El sexo: hasta aproximadamente los 45-50 años, se podría decir que la osteoartritis no entiende de sexos, afecta de forma similar a los hombres y a las mujeres. Pero a partir de esa franja de edad, los distintos estudios médicos advierten una mayor incidencia entre las mujeres de este tipo de artritis en manos, caderas y rodillas.  Además – y siempre hablando en términos generales- las mujeres suelen notar los primeros síntomas unos cuantos años antes que los varones.
  • El estilo de vida: en los últimos años se han realizado numerosas investigaciones que apuntan a un aumento del número de pacientes de osteoartritis en países occidentales, en sociedades supuestamente avanzadas donde prima la vida sedentaria y la falta de ejercicio físico adecuado y controlado.
  • La obesidad: igual que en el punto anterior, los últimos avances médicos relacionan directamente la osteoartritis con la obesidad. Hay varias teorías que podrían explicar esta relación, por ejemplo:
    • La ingestión en exceso de ciertos alimentos puede dañar directamente la estructura interna tanto del cartílago como de los huesos.
    • El sobrepeso ejerce una presión continua y excesiva sobre nuestras articulaciones propiciando, así, el progresivo desgaste y pérdida de funciones del cartílago.

Principales síntomas de la osteoartritis

Los síntomas de la osteoartritis varían en función de la articulación que se vea afectada: manos, rodillas, cadera… De todas formas, y a nivel general, podríamos destacar dos síntomas comunes a cualquier tipo de artritis: la pérdida de movilidad y el dolor.

  • La pérdida de movilidad. Los pacientes aquejados de osteoartritis ven limitados sus movimientos físicos más básicos: caminar, bajar o subir escaleras, agacharse para atarse los zapatos, salir o entrar en la bañera, coser, escribir, pintar, etc.
  • El dolor. Es difícil describir el dolor, pero sí podemos ver cómo se comporta en este tipo de artritis: aumenta cuando se mueve la articulación afectada, disminuye cuando hacemos reposo, aparece o se reaviva cuando hacemos cierto tipo de movimientos, suele ser más intenso a última hora del día o cuando hacemos un sobreesfuerzo, etc. El dolor es, así, uno de los primeros y principales síntomas que nos pueden advertir sobre la osteoartritis o sobre la presencia de otros tipos de artritis.

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