Operación de hernia cervical, en qué consiste

Las hernias cervicales son muy comunes y requieren diferentes tratamientos dependiendo de su gravedad y de la eficacia que se consiga con estos. Pero en algunos casos será imprescindible pasar por el quirófano. Es cierto que en un principio nos puede asustar, sin embargo lo mejor es conocer la técnica bien a fondo antes de enfrentarnos a ella, por eso te mostramos en qué consiste la operación de hernia cervical.

Operación de hernia cervical

Operación de hernia cervical, cuándo es necesaria

Cuando se realiza un diagnóstico de hernia cervical lo más habitual es que se trate el problema con distintos fármacos y con reposo. En la mayoría de los casos es suficiente para solventar la dolencia, aunque con posterioridad puede ser necesario rehabilitar la zona.

Pero desafortunadamente hay ciertas ocasiones en que la lesión reviste una mayor gravedad, que lleva a que el tratamiento no funcione y haya que ir un paso más allá y recurrir a la cirugía.

En que consiste la operación de hernia cervical

Existen dos técnicas diferentes a la hora de afrontar una operación de hernia cervical, será el cirujano quien elija cuál es la más conveniente dependiendo de cada caso. Son la vía anterior y la vía posterior.

En el caso de la vía anterior se realiza la operación mediante los pliegues cutáneos de la mitad derecha o izquierda y anterior del cuello. Se tiene la intención de llegar al disco herniado para poder retirarlo y sustituirlo en la mayoría de las ocasiones por un hueso artificial o no.

Una vez realizado se fijan las vértebras con placas de titanio. El sustituir el disco está recomendado sobre todo para las personas más jóvenes, ya que en las de mayor edad con artrosis en la zona la prótesis puede ocasionar dolor.

En cuanto a la técnica de la vía posterior se realiza por medio de una incisión practicada en la parte posterior de las vértebras afectadas y sirve para reducir la compresión en los nervios o en la médula.

Otra posibilidad que resulta muy poco invasiva consiste en practicar una incisión de 16 milímetros para poder extirpar el disco afectado. El único inconveniente es que pasado el tiempo puede aparecer dolor en el cuello.

Después de la operación de hernia cervical

Lo cierto es que una vez que nos sometemos a la operación de hernia cervical pueden no concluir los problemas. Es frecuente tener por un tiempo molestias en el cuello y al tragar.

No es frecuente, pero puede ocurrir algún tipo de rechazo a la prótesis colocada. En contadas ocasiones puede derivarse de la operación un parálisis de algún miembro o puede afectar al nervio de una cuerda vocal, pero recalcamos que es algo de lo que apenas hay registros.

Afortunadamente en la mayoría de las operaciones, quitando las molestias mencionadas, el postoperatorio no será nada complicado. En el caso de que se haya utilizado la técnica por vía anterior el paciente necesitará un collarín cervical durante unas semanas. En el de la vía posterior se puede sentir un mayor dolor en este período.

Sin duda, ahora ya conoces mucho mejor la operación de hernia cervical.

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