Neurociencia y Síndrome de Fatiga Crónica

Como su propio nombre indica, uno de los síntomas principales del SFC o Síndrome de Fatiga Crónica es la sensación de cansancio profundo. Esa fatiga intensa no es solo física, sino también mental y no desaparece aunque la persona afectada reduzca su actividad física diaria o cumpla la norma básica de dormir las ocho horas diarias que todos los médicos prescriben. Que las personas afectadas por SFC no puedan disfrutar de un sueño reparador supone un grave riesgo para su salud física y mental y según las últimas investigaciones, la neurociencia puede ayudar a solucionar ese problema.

DORMIR

La importancia del sueño para el ser humano

Ya hace décadas que la comunidad científica internacional ha demostrado que dormir, desconectar nuestro cuerpo y nuestra mente durante varias horas seguidas, es fundamental para mantener y preservar nuestra salud. No disfrutar de un sueño reparador es fuente de numerosas afecciones, desde el típico malestar general a afecciones cardiacas, digestivas o metabólicas.  Una persona sana necesita dormir bien, disfrutar de un sueño de calidad que le permita realizar sus actividades diarias con el mayor nivel de energía posible; pero ¿qué ocurre si una persona afectada con Síndrome de Fatiga Crónica no consigue conciliar un sueño largo, profundo y reparador. Entre otras muchas consecuencias, esa persona verá cómo:

  • Su memoria a corto, medio y largo plazo se resentirá.
  • La sensación de fatiga mental y física se agudizará.
  • Otros síntomas como el dolor o el malestar generalizado se incrementarán.
  • Aumentará la sensación de angustia vital, de estrés, impotencia funcional y tristeza.





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La Neurociencia, el sueño y el Síndrome de Fatiga Crónica

Los neurocientíficos de todo el mundo llevan muchos años estudiando el sueño en el ser humano, sus características básicas, sus fases y, muy importante, sus efectos reparadores sobre el organismo. Una de las últimas investigaciones interesantes sobre el trastorno del sueño en personas diagnosticadas con SFC lo firma un equipo de psiquiatras de la Universidad norteamericana de Wiskonsin-Madison liderado por el profesor Giulio Tononi. Este equipo de investigación llevaba tiempo estudiando las señales eléctricas que se producen en el cerebro de un ser humano cuando entra en las diversas fases del sueño. Al parecer, esas señales que se envían en el cerebro serían las principales responsables de los efectos reparadores del sueño, efectos físicos y, no lo olvidemos, emocionales y psicológicos.

El doctor Tononi y su equipo han creado un dispositivo que emula esas señales eléctricas que el cerebro emite durante el sueño, una especie de interruptor artificial TMS (estimulación magnética intracraneal) que emularía esa actividad eléctrica y obtendría los mismos efectos reparadores de ocho horas de buen sueño nocturno. Es decir: ese dispositivo  introduciría en el cerebro un patrón de ondas cerebrales que en poco tiempo tendría el mismo efecto positivo para el organismo que un sueño profundo y reparador.

Tononi y el resto del la comunidad científica internacional coinciden en afirmar que sabemos poco o nada del cerebro humano y mucho menos de cómo el sueño ayuda al ser humano a estar más sano y a luchar contra afecciones como el Síndrome de Fatiga Crónica, pero no deja de ser una buena noticia que se siga avanzando en el estudio de tratamientos de esta y otras enfermedades crónicas que amargan la vida de cientos de miles de personas.

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