Lumbago: ¿qué hacer? 4 consejos que te van a ayudar

El lumbago es una afección muy común entre los adultos y su principal síntoma, el dolor, no es fácil de erradicar. Cualquier persona puede sufrir un episodio de lumbago, basta una mala postura al trabajar o al dormir o un esfuerzo extra cuando practicamos deporte para que aparezca ese dolor intenso en la parte baja de la columna vertebral. Lumbago: ¿qué hacer? Ese es el tema que hemos elegido hoy en el blog de las personas que viven con dolor.

 lumbago que hacer

Causas del lumbago

Para solucionar un problema hay que encontrar su origen, ¿verdad? Lo mismo ocurre con el lumbago: para aplicar tratamientos y técnicas que solucionen la patología, hay que conocer la razón de que esa delicada zona de nuestra espalda nos esté haciendo sufrir.

Como en otro tipo de patologías parecidas, el lumbago puede tener diferentes causas:

  • Sobreesfuerzos al hacer deporte o trabajar.
  • Falta de higiene postural en el trabajo.
  • Posturas forzadas al dormir o descansar sobre superficies o asientos no ergonómicos.
  • Etc.

En el caso de las mujeres, el dolor del lumbago puede aumentar mientras tenemos el periodo, en la fase de la menopausia, etc.

Lumbago: ¿qué hacer?

Como ves, hay muchas causas que pueden producir ese lumbago o lumbalgia que afecta por igual a hombres y mujeres y no nos permite hacer nuestra vida diaria con normalidad. Además de ponernos en manos del médico lo antes posible, nosotros mismos podemos hacer mucho más de lo que parece para prevenir la aparición del lumbago o, si ya está ahí, para minimizar su peor síntoma: el dolor.

Veamos una guía y cuatro útiles consejos para saber qué hacer ante un lumbago.



dolor de espalda




El calor localizado

Una parte importante de los casos de lumbalgia tienen su origen en contracturas de los músculos de la parte baja de nuestra espalda. Esta musculatura de la zona lumbar se puede contracturar por causas muy diversas, desde coger una bolsa demasiado pesada a mantener una mala postura durante la jornada laboral.

Una de las terapias más antiguas y efectivas para aliviar las contracturas musculares es la aplicación de calor localizado en la zona dañada. El método casero más utilizado es calentar un pañuelo grueso, un trapo de cocina o una compresa, calentarlo con la plancha y aplicarlo en la zona lumbar. Ese remedio de la abuela no está mal si no tenemos otra cosa, pero si podemos es mejor aliviar el dolor y las molestias que produce el lumbago utilizando productos y dispositivos tecnológicos científicamente probados que alivian el dolor y mejoran la sensación de bienestar.

La relajación y la meditación

Es la pescadilla que se muerde la cola: el dolor tensiona nuestra musculatura y la tensión de la musculatura puede producir lesiones y contracturas que acrecientan esa sensación de dolor. Conocer y aplicar técnicas de relajación mental y ayudarnos con productos que favorecen esos momentos de concentración y tranquilidad que alivien el dolor utilizando el poder mental son excelentes técnicas para controlar el dolor intenso tan característico del lumbago.

Los estiramientos

Cuando el origen del lumbago es una contractura muscular, estirar los músculos de la zona dañada es un excelente consejo para aliviar la sensación de tirantez y dolor. Practicar Pilates o, simplemente, acostumbrarnos a estirar cada poco tiempo toda la espalda como hacen las mascotas son grandes consejos para aplicar también en los peores momentos del lumbago.

El descanso controlado

Desde el punto de vista de su duración, el lumbago se puede clasificar en agudo – menos de seis semanas- , sub agudo – entre seis semanas y tres meses – y crónico. Descansar sobre superficies ergonómicas y optimizadas para combatir las diferentes patologías que producen dolor es el mejor tratamiento para evitar que el lumbago agudo se convierta en crónico, pero además reduce esa sensación de dolor que nos impide trabajar, estudiar, pasear y, por supuesto, sonreír y vivir la vida con ánimo positivo.

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