Jengibre para la fatiga crónica: ¿tratamiento natural efectivo?

Algunos alimentos, como el jengibre, tienen tantas propiedades curativas y son tan saludables que te puede parecer que en tanto halago hay gato encerrado. Al fin y al cabo, constantemente aparecen estudios que, unos por su lado, los demás por el otro, desmienten o se reafirman en aseveraciones contradictorias.

El jengibre nos puede ayudar a combatir la fatiga crónica

Es sano ser un poco escéptico e investigar la base que tienen las afirmaciones que leemos o escuchamos sobre todo cuando vamos a decantarnos por tratamientos destinados a mejorar nuestra salud, sean naturales, químicos o de cualquier otro tipo.

En este artículo voy a hablar sobre el jengibre, un tratamiento natural para la fatiga crónica.

Partiendo de la base de que no hay ningún medicamento ni alimento milagroso que todo lo cure, sí que se puede convenir en que, precisamente el jengibre, es una de las plantas más completas que hay en la naturaleza.

Una pizca de jengibre para revitalizar

Esta raíz, de origen oriental, lleva siendo utilizada por los chinos, con fines curativos, más de 5.000 años. Vamos, desde los albores de una de las civilizaciones humanas más antiguas. Uno de los usos más frecuentes que se da a este tubérculo es el de antiinflamatorio, de ahí que sea muy recomendado a personas que padecen artrosis, problemas digestivos o enfermedades respiratorias, entre otras.

El jengibre resulta tan eficaz como un buen número de complementos y suplementos alimenticios que puedes encontrar en cápsulas pues aporta a tu cuerpo multitud de vitaminas (B y C), antioxidantes, minerales (calcio, fósforo…), aceites esenciales, ácidos como el linoléico y aminoácidos como la niacina.

Si sufres de fatiga crónica, habrás podido comprobar en los análisis que tienes cierta carencia de algunos de estos compuestos. Veamos cuáles de ellos se encuentran en la raíz de jengibre.

Vitaminas

La carencia de vitaminas del grupo B, en particular, la B1, B6 y B12 es una de las causas más comunes de la fatiga, la depresión y la pérdida de masa muscular. De estas tres, en el jengibre se encuentran las dos primeras.

Además, las vitaminas A y C, muy importantes para mantener en niveles adecuados el sistema inmunológico, también están presentes en este tubérculo. El mal funcionamiento de este sistema está muy relacionado con la fatiga.

El magnesio

Entre los principales minerales que te aporta el jengibre está el magnesio. En relación con la fatiga crónica, este mineral sirve para que las funciones nerviosa y muscular de tu organismo trabajen al ritmo adecuado.

Aminoácidos

Voy a mencionar sólo algunos de los aminoácidos presentes en el jengibre y cómo actúan sobre la fatiga crónica.

La arginina colabora con la desintoxicación del organismo y favorece el sueño.

La deficiencia de niacina (o vitamina B3) afecta tanto al sistema digestivo como al nervioso.

Tanto la leucina como la isoleucina forman parte de la proteína del músculo esquelético y disminuyen la tasa de degradación de proteínas que lleva a la fatiga.

Ácidos grasos

Los dos principales son el oleico -el mismo que el del aceite de oliva– y el linoleico, ambos recomendables para luchar contra la debilidad física.

El jengibre lo encontrarás en cápsulas, en jarabe, en polvo, en infusiones y, como no, de forma natural, como raíz. Si te gusta el sushi japonés, estarás muy familiarizado con él porque aparece siempre acompañando al wasabi en un tándem que le pone la guinda al plato de arroz y pescado crudo o vegetales.

 

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