Hernia femoral: síntomas y complicaciones

Hay enfermedades que hasta que nos nos tocan en primera persona son totalmente desconocidas para nosotros y aún después de que nos sean diagnosticada no es fácil conseguir una gran información sobre ellas, algo que que nos perjudica ya que es importante conocer bien al enemigo al cual nos enfrentarnos. Hoy vamos a conocer mejor una afección relativamente común, la hernia femoral con sus síntomas y complicaciones.

 hernia femoral sintomas

Hernia femoral: síntomas y otros tipos

Una hernia es una debilidad o agujero en la pared muscular que permite a ciertos órganos y tejidos salgan de su lugar habitual, lo cual resulta en una protuberancia en la zona.

Existen diferentes tipos de hernias, estos son los principales:

  • Hernia femoral. Consiste en la aparición de un bulto en la parte baja de la ingle, se da con mayor frecuencia en mujeres que en hombres.
  • Hernia inguinal. En este caso se produce en la misma ingle, sobre todo en hombres, pudiendo llegar incluso al escroto.
  • Hernia de hiato. Se sitúa en la parte superior del estómago.
  • Hernia umbilical. El abultamiento se produce en la zona del ombligo debido a que el músculo de la zona no se cierra del todo después del nacimiento.
  • Hernia quirúrgica. También conocida como eventración, se da en una cicatriz producto de una cirugía abdominal previa.
  • Hernia discal. En este caso el disco se desplaza hacia la raíz nerviosa.

Las hernias pueden tener o no un origen. En algunos casos suceden por hacer cualquier clase de esfuerzo, incluso ir al baño, y en otros nos acompañan desde el nacimiento, aunque no será hasta más adelante cuando nos demos cuenta de su existencia.

Por norma general las hernias femorales y otras hernias no presentan síntomas, aunque en algunos casos quien la sufre puede sentir dolor, sobre todo cuando se levanta un objeto pesado o se hace un esfuerzo.

Claro que las hernias pueden tener algunas complicaciones como veremos en el siguiente apartado.

dolor de espalda

Qué es una hernia incarcerada

Una hernia incarcerada, también llamada obstruida, atascada o irreductible, es aquella en la que se produce una interrupción del tránsito, pero sin haber riesgo de compromiso intestinal ni de isquemia vascular.

No todo el mundo está de acuerdo en calificar como irreductible las hernias incarceradas. Técnicamente una hernia irreductible se trata de la que no se puede volver a introducir en la cavidad abdominal a causa de su gran volumen.

Lo que sí es cierto es que suelen ir de la mano, tanto el no poder recolocar el contenido herniado como el hecho de que exista la obstrucción.

Tratamiento de la hernia incarcerada

La hernia incarcerada debe ser intervenida quirúrgicamente cuanto antes, salvo en el caso de aquellos pacientes en los que la operación suponga un riesgo mayor a los posibles beneficios obtenidos, como puede suceder en el caso de las personas mayores o en las que tienen algún tipo de patología previa.

Además, se prestará especial atención a las analíticas para detectar posibles alteraciones y a las radiografías que muestren que puede existir el riesgo de una obstrucción intestinal.

Sin duda ahora ya conoces mucho mejor qué es una hernia incarcerada y que no se puede convivir con ella.

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