Hernia cervical: ejercicios y respuestas a tus preguntas

Cuando hablamos de hernia discal casi todos nosotros pensamos en la que afecta a los discos vertebrales de la zona lumbar, pero existe otro tipo de hernia discal que afecta a miles y miles de personas de todas las edades: la hernia discal cervical. Dolor intenso en la zona entre las escápulas y en el cuello que irradia hacia otras zonas del cuerpo, malestar general y episodios de mareo, sensación de hormigueo en los hombros o brazos… pueden ser síntomas de una afección generalizada en esta sociedad nuestra de móviles inteligentes, tabletas y trabajo sedentario: la hernia cervical. Ejercicios y otros consejos te los contamos en este artículo.

Hernia cervical ejercicios
¿Por qué se produce la hernia discal cervical?

Entre cada una de las siete vértebras que conforman la región cervical de nuestra columna vertebral hay un disco, una especie de pequeño almohadón que protege a las vértebras de los golpes o vibraciones asociados al movimiento, ayuda a estabilizar la columna y aporta esa flexibilidad que necesita la columna para cumplir sus funciones. Ese disco vertebral tiene dos partes diferenciadas: un anillo exterior y un núcleo que alberga una especie de gel viscoso formado en un 90% de agua y que se denomina núcleo pulposo.

La hernia discal cervical se produce cuando,  por algún motivo, el anillo exterior de un disco se agrieta o se rompe, el núcleo pulposo sale de su cobertura y presiona un nervio cercano o, incluso, a la propia y delicada médula espinal.  

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¿Cuáles son las principales causas de la hernia discal cervical?

Hasta no hace tantos años, la mayor parte de las personas afectadas con esta patología eran hombres y mujeres de cierta edad con discos cervicales desgastados por el paso lógico de los años. Pero hoy en día la hernia discal cervical afecta a personas de todas las edades, incluso a gente muy joven. Los expertos nos dan una serie de razones:

  • Ausencia de musculatura producto de una vida excesivamente sedentaria.
  • Posturas cervicales incorrectas producto de pasar largas horas absortos en la pantalla del ordenador, del móvil o de la tableta.  
  • Ejercicio físico excesivo para nuestro estado de salud, nuestra edad, etc.
  • Posturas repetitivas a la hora de trabajar o de hacer las tareas de casa.

 

¿Cuáles son los síntomas de la hernia cervical?

Como en otras lesiones similares, los síntomas de la hernia cervical variarán en función de la gravedad de la afección del disco; de todas formas, los síntomas más comunes y frecuentes serían los siguientes: 

  • Dolor agudo o difuso en la zona del cuello que puede irradiar hacia los hombros y los brazos.
  • Calambres tanto en el cuello como en las extremidades superiores.  
  • Rigidez en el cuello, los hombros y los brazos.
  • Pérdida de sensibilidad, entumecimiento y sensación de hormigueo en la zona del cuello, en los hombros, brazos e, incluso, en las manos.

 

¿Cuál es el tratamiento para la hernia cervical?

Analgésicos, antiinflamatorios, fármacos relajantes, masajes, tratamiento con ultrasonidos, ejercicios físicos controlados… Hay muchos y diversos tratamientos para esta hernia cervical tan común en nuestra sociedad, pero todos ellos buscan tres “cosas” fundamentales para los expertos y las personas afectadas:

1º. Aliviar el intenso dolor.

2º. Evitar que se produzcan lesiones aún más graves.

3º. Evitar intervenir quirúrgicamente.

 

¿Y tú? ¿Has sufrido alguna vez una hernia cervical? Cuéntanos tu caso.

 

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