Fibromialgia: tratamiento, conoce tus opciones

Se calcula que en España entre un 2% y un 4% de la población padece fibromialgia, un millón aproximadamente. De todos ellos alrededor del 90% somos mujeres. El principal problema al que se enfrentan todos ellos es a la ausencia de cura, lo que hace que se convierta en una enfermedad crónica. Esto provoca que para ellos el primer objetivo sea encontrar la manera de paliar sus efectos. Por lo que a continuación veremos distintas opciones para elegir el mejor tratamiento para la fibromialgia.

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Qué es la fibromialgia

La Sociedad Española de Reumatología define de esta forma la fibromialgia:

Es una anomalía en la percepción del dolor, se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son. Además del dolor, la fibromialgia puede ocasionar rigidez generalizada, sobre todo al levantarse por las mañanas, y sensación de inflamación mal delimitada en manos y pies. También pueden notarse hormigueos poco definidos que afectan de forma difusa sobre todo a las manos.

Comentan asimismo como, aunque no se conoce el origen de la enfermedad, si se cree que hay diversos factores implicados. Ponen el ejemplo de las personas que comienzan a padecer el problema después de una infección, un accidente o aparece después de otra enfermedad que limite la calidad de vida, como la artritis. También se cree que puede existir un origen genético debido a la repetición de casos en una misma familia.

Fibromialgia: ¿tratamiento con medicamentos?

Como decíamos al principio la fibromialgia no tiene cura, pero si existen distintos tratamientos que permiten al paciente gozar de una cierta calidad de vida. En primer lugar vamos a ver qué medicamentos suelen emplearse con esta clase de enfermos.

Pero antes aclararemos que los médicos no recomiendan la ingesta de una gran cantidad de fármacos ya que muchos de quienes padecen esta enfermedad tienen también sensibilidad química, lo que hace que estén más expuestos a los efectos secundarios.

Con esta clase de tratamientos lo que se busca es en primer lugar reducir o eliminar el dolor, que descanse mejor el paciente, que tenga fuerzas para afrontar el día a día y evitar o corregir desordenes emocionales.

  • Analgésicos. Como el paracetamol para aliviar el dolor.
  • Antiinflamatorios. Se cree que puede ayudar también a paliar el dolor, pero no se recomienda su utilización de forma habitual ya que no hay prueba de su eficacia.
  • Relajantes musculares. Su uso debe ser moderado, puesto que pueden crear adicción.
  • Anticonvulsionantes. Hay estudios científicos que prueban que reducen el dolor y el cansancio, además repercuten positivamente en la calidad del sueño y de la vida en general.
  • Antidepresivos. Ayudan al mejor descanso del paciente y mejoran su estado anímico general.

Debemos añadir a lo que hemos visto que por el momento no existe ningún fármaco que esté autorizado por la Agencia Europea del Medicamento para esta enfermedad. Por supuesto, la toma de cualquiera de los medicamentos que hemos visto debe estar recetado por un profesional de la medicina.

Fibromialgia: tratamiento no farmacológico

Además de los fármacos existen otros tratamientos eficaces para la fibromialgia. De hecho los expertos en esta enfermedad afirman que su tratamiento se debe afrontar desde un punto de vista multidisciplinar.

  • Actividad física. Es fundamental que el paciente tenga claro que el mantenerse activo es un requisito indispensable para controlar la fibromialgia y para que pueda conservar la mayor autonomía posible. El programa de ejercicios debe ser creado de forma específica para cada paciente, adecuándolo a su capacidad y resistencia. Es importante que se realice unas tres veces a la semana, siendo los mejores ejercicios aquellos de tipo aeróbico. Esta clase de terapia puede ayudar a mejorar el dolor y el estado de ánimo.
  • Terapia cognitivo-conductual. Parte del punto de que lo que cada uno de nosotros percibimos sobre nosotros mismos y nuestro entorno incide en nuestras emociones y comportamiento. Trata de buscar el conocimiento de la enfermedad, averiguar cómo nos afecta en la vida diaria y cómo aprender a afrontarla. Pretende conseguir que el paciente tenga una mejora actitud ante la enfermedad lo que tendrá como consecuencia el que se pueda afrontar mejor los síntomas. Hay prueba científica de que este tipo de terapia resulta muy positiva para quienes padecen fibromialgia y que mediante ella consiguen que se reduzca el dolor, que mejore el descanso y el ánimo, y en general la calidad de vida del paciente.
  • Terapia psicológica. En muchas ocasiones la fibromialgia viene acompañada de ansiedad y depresión, algo que debe ser convenientemente tratado desde un punto de vista psicológico. Además, esta terapia puede ayudar al paciente a afrontar mejor lo que le está sucediendo.

Tratamiento para la fibromialgia, terapias naturales

Al no tener un tratamiento específico y sobre todo una cura, muchos pacientes terminan cansándose de los tratamientos convencionales y buscan ayuda en las terapias naturales para conseguir mejorar su estado físico y emocional.

Debemos aclarar que no se cuenta con evidencia científica de que este tipo de alternativas ofrezcan un resultado real a la hora de mejorar el estado del enfermo, pero el solo hecho de que él se sienta mejor ya es de por sí algo a tener en cuenta.

Lo que desde aquí recomendamos es que se tenga mucho cuidado a la hora de elegir un naturópata y se apueste siempre por un profesional titulado.

Tratamientos alternativos para la fibromialgia

Estas son algunas de las terapias alternativas:

  • Acupuntura.Trata de equilibrar la energía de la persona para mejorar la enfermedad.
  • Masajes. Se intentan aliviar los dolores mediante el masaje.
  • Andulación. Este novedoso tratamiento utiliza vibraciones y calor por infrarrojos. Ayuda en el caso de la fibromialgia y otras dolencias crónicas aliviando sus síntomas.





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  • Ozonoterapia. Se persigue aprovechar los beneficios del ozono para tratar la fibromialgia.
  • Hipnosis. Se busca mejorar los distintos síntomas.
  • Campos electromagnéticos. Pretende disminuir el dolor.
  • Atlas-praxis. Manipula el raquis cervical para reducir las molestias.

Puede que te estés preguntando cuál es el mejor tratamiento para ti, la respuesta es que aquel que consensúes con tu médico.

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