Fibromialgia alimentación adecuada para tu dolor

La fibromialgia es una enfermedad que padece entre el 3% y el 6% de la población, tienen una incidencia muy superior en las mujeres, de hecho representan 9 de cada 10 pacientes. Se caracteriza por un dolor intenso y debilidad en músculos y tejido fibroso. Dentro del tratamiento la dieta alimenticia es vital. Te contamos la relación entre fibromialgia y alimentación.

Fibromialgia alimentación

La relación entre fibromialgia y alimentación

Fibromialgia y alimentación parecen ir de la mano. Está claro que una dieta saludable influye en gran manera en nuestra salud, pero además cuando tenemos cualquier problema relacionado con ella se vuelve vital.

El paciente de fibromialgia necesita por un lado recibir la energía necesaria para afrontar su día a día y por otro mantenerse en un peso adecuado para no empeorar su situación.

Será el médico quien establezca sus necesidades en cuanto a la ingesta diaria de calorías, algo que determinará principalmente su sexo, altura, peso y actividad diaria.

Además quien padece fibromialgia puede tener otras dificultades, además de las mencionadas, que se relacionan estrechamente con la dieta que sigue. Por ejemplo, diarrea o estreñimiento, sequedad de boca, dolor de cabeza o problemas de sueño.





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Fibromialgia y alimentación: consejos básicos

  • Agua. Lo ideal es que se consuman unos dos litros diarios. Mejor fuera de las comidas, para no sentir pesadez. Es fundamental que si padeces sequedad de boca hagas pequeñas ingestas con frecuencia, cada 20 minutos.
  • Frutas. Diariamente deberíamos consumir al menos dos o tres piezas, lo mejor crudas. Puedes utilizarlas para evitar picar entre horas, como tentempié a media mañana y como merienda.
  • Verduras y hortalizas. Al igual que ocurre con las frutas, deberíamos consumir dos o tres raciones cada día, como plato o guarnición. Intenta tomar alguna cruda, salvo que te causen problemas digestivos, y utiliza cocciones que no te aporten demasiadas calorías.
  • Carne. Evita la carne magra y apuesta por este alimento un par de veces por semana. Consúmela a la plancha o asada, evita las salsas y las frituras.
  • Pescado. Cuando hablamos de fibromialgia y alimentación el pescado es fundamental. Nos proporciona omega-3 que es vital para los enfermos. Además son fuente de energía. No habría problemas en consumirlos prácticamente a diario. Prepáralo a la plancha o al vapor para que sea más saludable.
  • Lácteos. Imprescindibles por su aporte de calcio, magnesio y proteínas. Toma dos raciones al día. Es mejor que elijas productos semidesnatados para controlar el peso, te aportarán la misma cantidad de nutrientes, pero menos calorías.
  • Cereales. Son vitales para conseguir hidratos de carbono, proteína vegetal y fibra. Nos dan energía. Se recomiendan unas seis raciones cada día. 

Fibromialgia y alimentación, qué no comer

Al igual que hay una serie de alimentos recomendados en la dieta, hay otros que deberíamos erradicar o al menos reducir al mínimo.

  • Sal. Contribuye a que nos hinchemos.
  • Alcohol. No proporciona calorías beneficiosas. Además puede interactuar de forma perjudicial con la medicación que estemos tomando.
  • Algunos vegetales. Espinacas, tomate, patata, pimiento, remolacha, acelga y berenjena. 
  • Grasas saturadas. Carnes rojas, embutidos o mantequilla, por ejemplo.
  • Café. Debido a su cafeína, podemos optar por descafeinado.
  • Alimentos refinados. Es mejor utilizar alternativas, como el azúcar de caña.

Como vemos la relación entre la fibromialgia y alimentación está clara. Es importante que tomes en cuenta estos consejos y todos los que pueda darte tu médico. Verás cómo por medio de tu dieta consigues controlar tu enfermedad.

 

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