Esa dichosa fatiga Navideña

Ayer mismo estaba intentando librarme de esa pesada arena que se empeña en venir a casa después de un día de playa y hoy me levanto, enciendo la tele y aparece ese anuncio inevitable que me tienta a comprar lotería de Navidad. No niego que el anuncio de este año es precioso y entrañable, lo es, pero solo empezar a pensar en que diciembre está ahí mismo “me entra” esa fatiga navideña que tanto tememos las personas diagnosticadas con fibromialgia.

Me dirás que exagero, que ese cansancio crónico que llevas encima como una segunda piel desde que te diagnosticaron fibromialgia no entiende de fiestas, francachelas, compras y reuniones familiares. Quizás tengas razón, de hecho, uno de los síntomas principales de la FM es ese cansancio profundo, ese agotamiento integral tan difícil de explicar a la gente sana. Diría más, precisamente esa fatiga existencial es la culpable de que muchos médicos confundan la FM con ese otro síndrome que no le deseo a nadie: el Síndrome de Fatiga Crónica.

Pero piensa un poco: ¿no es cierto que en Navidad tu rutina diaria se rompe en mil pedacitos? Acuérdate de las jornadas maratonianas en busca de ese regalo perfecto para un hijo, un primo o un sobrino al que lo único que le haría falta es un par de buenos abrazos; o esa duda existencial sobre si este año volverás a picar y a acompañar a tu madre, tu hermana, tu cuñada o tu mejor amiga a la caza y captura del pavo más gordo del mercado…

La Navidad: una prueba de fuerza para las personas diagnosticadas con FM

Seamos realistas: el antes, durante y después del periodo navideño es una prueba de fuerza para la salud de las personas con fibromialgia. Mira:

  • Incrementa nuestro nivel de estrés: atascos de tráfico por todas partes, luces navideñas e irritantes villancicos que ponen a prueba tus oídos y tus nervios, niños saturados de azúcar gritando por todas partes, regalos, regalos y más regalos, compromisos familiares ineludibles, la típica fiesta de Navidad de la empresa, el regalo (otro más) para el “amigo invisible”, la compra de ropa porque no te cabe el modelito del año pasado, la mirada de reojo a esa tarjeta de crédito que parece que llora cuando la metes en el cajero… El estrés que ya llevamos encima las personas afectadas con FM adquiere en Navidad un nivel… épico.
  • Nos agota físicamente: si vives en sociedad, en Nochebuena y Nochevieja tu círculo familiar te va a exigir que aguantes un ratito más, que cenes justo cuando van a dar las campanadas, que bailes o, al menos, que no estés toda la noche sentada cual abuelita renqueante.
  • No hace ningún bien a nuestro nivel de dolor: ese dolor más o menos sordo y controlado de tu día a día se va a ver afectado por los taconazos del  vestido de fiesta, las largas horas de atasco atrapada en el coche, los empujones inmisericordes de los compradores compulsivos…





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Trucos para evitar la fatiga navideña

Bien, dicho esto ¿qué hacemos? ¿Cómo pasamos el periodo navideño de la mejor manera posible y, además, lo disfrutamos? Algunas ideas:

  • Haz como la lotería y las grandes cadenas de moda: adelántate a la Navidad. Todavía estas a tiempo, a la gente aún no le ha picado fuerte el bichito navideño lo que te dejará algo de espacio para hacer las compras navideñas (regalos, polvorones, turrón, arbolito, luces y toda la parafernalia).
  • Intenta descansar un poco más de lo habitual, ve reservando tus fuerzas para afrontar mejor los maratones navideños que te esperan.
  • Aliméntate lo mejor posible. Ahora es el mejor momento para hacer esa dieta depurativa que todo el mundo deja para después de las comilonas navideñas. En los días previos a la Navidad depura tu organismo tomando los alimentos más saludables que encuentres y, además,  litros y litros de agua o infusiones.
  • Haz ejercicio suave. Imagina que eres un deportista preparando un maratón, pero sin maratón. Prepara un plan de ejercicios, con la ayuda de esta guía, que refuercen tu musculatura, tu cuerpo y, muy importante, tu mente.

En fin, estos son mis trucos para minimizar los efectos de la dichosa fatiga navideña que sufren las personas afectadas con fibromialgia. Ya me contarás en pocos días si te han funcionado… sinceramente, espero que sí.

María Valdés

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