El calzado inadecuado afecta seriamente a la salud

¿Te sorprende el titular que hemos elegido para la noticia de hoy del blog de las personas que viven con dolor? Quizá es un poco impactante pero, como verás, absolutamente cierto si hacemos caso de un interesante estudio realizado por la Universidad de Extremadura y que afirma rotundamente que la mayoría de las personas mayores de 64 años utilizan un calzado inadecuado para el tamaño y forma de sus pies. Al parecer, algo tan básico como comprar un número más o un número menos de unas simples zapatillas influye directamente en la calidad de vida y en la intensidad de los síntomas de ciertas afecciones crónicas que sufren las personas de mayor edad.

calzado inadecuado

El Equipo de Investigación Multidisciplinar del Pie de la UEx

El equipo de investigadores de la UEx – Universidad de Extremadura – estudió el tipo de calzado que solían llevar 100 personas mayores de 64 años. El primer resultado que obtuvieron superó con creces sus peores perspectivas: el 83% de esos mayores utilizaban a diario zapatos y zapatillas que no se ajustaban bien a sus pies. Los investigadores se centraron, entonces, en estudiar el estado de los tobillos, las plantas, los empeines y los dedos de los pies de los sujetos del experimento y observaron que prácticamente todos presentaban alteraciones óseas, dérmicas y diferentes patologías que limitaban el movimiento, producían deformaciones, inflamación y dolor.

El calzado que llevaban esos 83 voluntarios era inadecuado por diferentes motivos, pero sobre todo por su estrechez. Según la doctora Palomo, líder del grupo de investigación de la UEx, tanto los hombres como las mujeres elegían zapatos demasiado estrechos o de un número menor del que necesitaban, dos errores de elección que desembocaban, según la doctora, en una afección que limita la movilidad y produce un intenso dolor: los dedos en forma de martillo o de garra.

Más datos sobre este interesante experimento: de los 100 voluntarios estudiados, sólo 19 afirmaron que revisaban el estado de sus pies a diario para comprobar que no tenían úlceras, rozaduras o durezas. Además, de los candidatos estudiados sólo un pequeño porcentaje reconocían que cambiaban de calzado antes de que el uso lo deformara.

Según la doctora Palomo, el uso de zapatos y zapatillas deformados, demasiado anchos o demasiado estrechos no sólo daña el bienestar de los pies de las personas mayores, también influye negativamente en su capacidad para caminar, hacer ejercicio o, simplemente, moverse. Al sentir dolor al caminar, los mayores van limitando sus salidas al exterior, se encierran en sí mismos, ven cómo su autoestima se reduce al mismo ritmo que merma su capacidad de ser independientes lo que desemboca en cuadros de angustia y depresión. Pero además, la falta de ejercicio físico adecuado a sus circunstancias personales, estado de salud y edad, tiene otras consecuencias que conocen muy bien los lectores de este blog: el sobrepeso y la obesidad, dos factores que favorecen la progresión de enfermedades como la artrosis, la artritis, el SFM, la espondilitis anquilosante, etc.

En definitiva: el uso de un calzado inadecuado repercute directamente y para mal en la salud de nuestros mayores pero también en la nuestra. Por cierto ¿cuánto tiempo hace que no revisas el estado de tus pies? 

Post relacionados:





New Call-to-action