Dolor irradiado,entenderlo para tratarlo

¿Cómo tratar eficazmente una sensación tan subjetiva como es el dolor? ¿Los médicos entienden el dolor lo suficientemente bien como para tratarlo con eficacia? Estas son dos de las preguntas más frecuentes que se plantean tanto la comunidad científica internacional como los millones de personas que sufren dolor a diario. Definir y medir el dolor es una tarea compleja, pero que se complica aún más cuando el dolor aparece en una parte de nuestro organismo diferente a donde, en principio, se sitúa la lesión o la enfermedad. Hablamos del dolor irradiado y ese es, precisamente, el tema central del artículo de hoy.

 dolor-irradiado


Tipos de dolor

A lo largo de la historia de la medicina se han acuñado muchísimas definiciones para intentar definir esa sensación tan subjetiva llamada dolor:

  • Sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior”.
  • Sensación penosa que se manifiesta a través de distintos síntomas”.
  • Percepción sensorial localizada y subjetiva”.

Todas estas definiciones tienen en común la palabra “sensación” y ahí, precisamente, está la clave para intentar medir, tratar y controlar el dolor. En cuanto al control del dolor es importante recordar que el dolor no es algo malo en sí mismo ya que es una señal que nuestro cerebro nos manda para alertarnos de que algo no va bien en nuestro organismo: una herida, un roce, una quemadura, la rotura de algún hueso, la presencia tumores o la compresión de la raíz de un nervio.





dolor de espalda




Para dar un paso más en el concepto del dolor, la comunidad científica ha intentado tipificarlo, es decir estudiar sus variables fundamentales para intentar encuadrarlo dentro de una categoría lo más objetiva posible. En este artículo sobre el dolor sordo hablamos de la valoración del dolorUna de las formas de tipificar el dolor es partir del lugar del cuerpo donde se localiza; desde este punto de vista podemos decir que existen tres tipos de dolor: localizado, referido y el tipo de dolor que nos ocupa hoy, el dolor irradiado.

  • Dolor localizado: se siente en el mismo lugar donde se origina el dolor, por ejemplo, el dolor cutáneo producido por una quemadura.
  • Dolor referido: es aquel dolor que se siente en una parte distinta y lejana del punto de origen del dolor. La medicina oriental ha profundizado muchísimo en el llamado dolor referido, asignando diferentes puntos de dolor a las afecciones intestinales, digestivas, neuronales, etc. 
  • Dolor irradiado: comienza en el punto de origen, pero avanza por el cuerpo a través de un nervio llegando a afectar a las zonas que lo recorren. Un ejemplo que conocen muy bien las personas afectadas por ciática: el dolor que se origina en la zona lumbar recorre la parte anterior de la pierna afectando al muslo, la cadera, la zona sacra…

Cómo tratar el dolor irradiado

Como sabes, para arreglar un problema hay que ir a la fuente, al origen de ese problema. En el caso del tratamiento del dolor irradiado sucede lo mismo: hay que averiguar cuál es el punto de origen de ese dolor, investigar las causas que lo producen y tratar la afección diagnosticada.

Una vez detectada la lesión, patología o enfermedad que origina el dolor irradiado podremos ajustar el tratamiento médico, farmacológico y terapéutico más adecuado para cada persona. Fármacos, fisioterapia, ejercicio físico controlado, tecnología de Andulación… diferentes tratamientos con un solo objetivo: mejorar la calidad de vida de las personas que sufren esa sensación subjetiva, pero molesta e irritante llamada dolor. 

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