Dolor cervical: tratamientos que nos pueden aliviar

Hay quien puede pensar que todos aquellos que trabajan en una oficina llegan a casa como nuevos. Es cierto que puede no ser tan cansado como otros empleos que pudiéramos calificar como más físicos, pero no quiere decir que quienes los desarrollan no sufran ciertas consecuencias en su cuerpo. Una de las más habituales son los dolores posturales, es decir los que se derivan de mantener durante muchas horas una misma posición. Entre los más frecuentes se encuentra el dolor cervical, te mostramos los mejores tratamientos para luchar contra él.

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Cuál es el origen del dolor cervical

El dolor cervical o cervicalgia  es el dolor que se encuentra localizado en la región cervical de la columna vertebral. Pude ser desde un leve malestar hasta un dolor de gran intensidad. Decíamos en nuestra introducción que su origen puede ser una mala postura, pero también una lesión, un problema muscular o el pinzamiento de un nervio, en algunos casos el desgaste de las vértebras.

En ciertos pacientes este problema puede estar relacionado con la osteoporosis, con una hernia discal, con la escoliosis o con un daño de tipo estructural ocasionado por un tumor o una infección, aunque este último origen es muy infrecuente.  No podemos olvidar los accidentes de circulación que provocan el llamado síndrome del latigazo cervical que puede conllevar un dolor agudo, puede llevarnos meses recuperarnos o hasta volverse crónico.





dolor de espalda




Más acerca del dolor cervical

En ocasiones este dolor se concentra en el cuello pero en otras se extiende a lo largo de los brazos, la cabeza o la espalda. Podemos percibir un ligero hormigueo y como los dedos de las manos se nos duermen, dolor en la nuca o hasta marearnos y tener náuseas.

Es el segundo dolor más frecuente en la zona del cuello y la espalda, teniendo una mayor prevalencia en mujeres que en hombres. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la gran mayoría de las personas tendrán dolor cervical en algún momento de su vida y hasta un 10% de la población lo sufre de forma crónica.

Tratamiento en el hogar del dolor cervical

  • Podemos tomar analgésicos de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno.
  • Durante las primeras 72 horas funciona buen aplicar frío, a partir de ese momento calor.
  • Dejar de hacer actividades físicas los dos primeros días.                                              
  • No coger peso, ni hacer actividades que impliquen grandes esfuerzos hasta pasado un mes.
  • Un ligero masaje puede resultar un alivio.
  • Realizar suaves movimiento con el cuello para estirar los músculos de la zona.

Otros tratamientos para el dolor cervical

  • Fisioterapia. Realiza un masaje sobre la tensión que se acumula en el cuello. El propósito es liberar la tensión de los ligamentos, los músculos y los tendones.
  • Estimulación eléctrica nerviosa transcutánea, TENS. Se utiliza una máquina que emplea corriente eléctrica de baja intensidad para producir la estimulación de los músculos. No es una técnica dolorosa.
  • Ultrasonido. Con los ultrasonidos se facilita una mejor circulación sanguínea lo que palia las contracturas musculares, los calambres, la inflamación, la rigidez y el dolor.
  • Andulación. Es un novedoso método que no provoca dolor ni es un medicamento reduce el dolor de muchas enfermedades crónicas. Se dan sesiones de entre 15 y 30 minutos en el que se obtiene el beneficio de las vibraciones corporales mecánicas completas y del calor infrarrojo. Se realiza tumbado encima del dispositivo en postura decúbito supina, ( boca arriba) también se puede efectuar  el tratamiento con las rodillas dobladas.

Cuando será necesario recibir tratamiento médico para el dolor cervical

  • Si pasada una semana el dolor no remite, nos despierta en todo momento o no se alivia con analgésicos.
  • El problema se ha originado a consecuencia de un golpe o un accidente.
  • Notamos las manos entumecidas, con hormigueos o presentan debilidad.
  • Tenemos problemas para tragar.
  • Se nos inflaman los ganglios.

Sera necesario que acudamos a los servicios médicos de urgencia si los síntomas son similares a un infarto, que incluiría nauseas, mareos, problemas para respirar o dolor en el brazo. También si el cuello esta rígido, tenemos fiebre o dolor de cabeza, podría tratarse de meningitis.

Ahora ya conoces mejor qué es el dolor cervical y lo más importante: cómo debes actuar si lo sufres.