Depresión, ¿alguna vez dejaré de sentirme así?

Alguien dijo una vez: Cuando te caigas y llegues al suelo, piensa que ahora sólo puedes ir hacia arriba. Aunque es cierto, cuando uno está inmerso en la depresión piensa que está constantemente cayendo, cada día tiene la impresión de sentirse peor y no encuentra el suelo que le permita subir su ánimo. Solo aquellos que han pasado por una depresión conocen lo profundo que puede ser el abismo en el que caen.

Depresión

Qué es la depresión

La tristeza es una respuesta natural del ser humano ante ciertos acontecimientos que nos causan dolor. Forma parte de la vida de igual forma que lo hace la felicidad. Sin embargo, cuando una persona sufre permanentemente esa tristeza sin que medie una razón para ello y además le impida desarrollar su vida normal, este sentimiento puede empezar a convertirse en algo patológico y estaríamos hablando de depresión.

Cómo se siente una persona que padece depresión

Los sentimientos que puede experimentar quien sufre depresión son diferentes en cada persona. Pero además de una tristeza generalizada, lo habitual es que se sienta vacío y sin esperanza. Piensa que todo lo ha hecho mal y que todo le sale mal. Pierde el interés por todo lo que le rodea, con lo que antes disfrutaba ahora le provoca indiferencia o hasta rechazo. Pero también se cree culpable de todo lo que está pasando, su estado le hace sentirse inútil e impotente, y piensa que es un estorbo para las personas que tiene a su alrededor.

Se encuentra sin fuerzas para afrontar el día a día y no logra encontrar el equilibrio en nada, por supuesto tampoco a la hora de comer ya que puede hacerlo sin medida o apenas ingerir alimento. Nota como le cuesta recordar las cosas o concentrarse en cualquier asunto. Todo ello se puede agudizar por la falta de sueño, claro que también hay deprimidos que solo quieren dormir, ya que es único momento en el que sienten alivio. Lo peor de todo es cuando alguien viene con buena intención pero con palabras desafortunadas, dando consejos sobre cómo superar la enfermedad. Bueno en realidad lo peor no es eso, es cuando pierde las ganas de vivir y los pensamientos terribles comienzan a ser habituales en su vida.

Otras enfermedades asociadas a la depresión

La depresión puede ir acompañada de diversos padecimientos físicos, como dolores de cabeza o musculares, trastornos digestivos y malestar general.

Asimismo puede ir de la mano de la ansiedad, algo muy habitual, o de trastornos como estrés postraumático y obsesivo compulsivo, pero también de fobia social y ataques de pánico.

¡Se puede salir de la depresión!

En primer lugar hay que reconocer que nuestro estado anímico no es el normal y necesitamos ayuda para corregirlo. Debemos ponernos en manos de un profesional que evalúe nuestro estado. Dependiendo de la clase de depresión que se sufra se tratará con terapia, con medicación o con una combinación de ambos.

El enfermo por su parte también tiene que tratar de salir del pozo. Es conveniente que recobre hábitos saludables. Alimentarse bien, descansar las horas necesarias y el ejercicio físico será el fundamento de su recuperación.





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Es verdad que no todo el mundo va a entender cómo se siente una persona deprimida, pero siempre habrá alguien a nuestro lado que se ofrezca a tendernos una mano. Aprovechémosla.

Aunque sea difícil, trata de ver lo positivo que hay en tu vida, siempre hay algo. Céntrate en lo bueno, deja de recrearte en tus malos sentimientos y no pienses tanto las cosas. Una manera de hacerlo es mantener la mente ocupada recuperando viejas aficiones que has desterrado. Además, es fundamental que no te quedes encerrado en casa sino que salgas al exterior, solamente sentir el sol en tu rostro hará que mejore tu estado de ánimo.

Como ves es posible salir de una depresión, pero debes dar el primer paso.