A debate el rigor científico de los foros de salud femenina en Internet.

Uno de los temas que más preocupa a todos –  hombres y mujeres, jóvenes y mayores –  es la salud. Cuando sufrimos algún síntoma “raro” queremos saber enseguida qué nos está pasando y ¿a quién preguntamos en una sociedad dominada por Internet? La mitad de los españoles buscamos información sobre nuestra salud en Internet, una de cada veinte búsquedas de información de Google son sobre enfermedades,  síntomas o tratamientos y seis de cada diez consultas las hacemos nosotras, las mujeres.

 Foros salud femenina

Buscar respuestas ante los síntomas, investigar posibilidades para minimizar o eliminar el dolor crónico o tratar ciertas enfermedades incapacitantes es lógico y normal, pero ¿por qué no le preguntamos a nuestro médico especialista? ¿Por qué confiamos más en un desconocido anónimo que en el profesional cualificado que lleva nuestro caso? 

Internet, un pozo oscuro y sin fondo

La mujer es la auténtica protagonista de las búsquedas de información relacionada con temas de la salud. Cada minuto las mujeres hacemos una media de 20 consultas sobre salud femenina y, atención, más del 90% de las veces no buscamos respuestas en páginas web médicas redactadas desde el Servicio de Salud Pública, las Facultades de Medicina, el Servicio de Información al Paciente de los Hospitales… La mayor parte de nosotras buscamos respuestas a nuestros problemas de salud en unos entornos web de palabra fácil y contenidos sencillos y accesibles llamados foros de salud en femenino.

En Internet encontramos respuestas a casi todo, pero ¿toda la información que se vuelca en ese pozo oscuro y sin fondo es veraz? ¿Quién redacta las respuestas a esas dudas sobre artritis, espondilitis anquilosante, fibromialgia o Síndrome de Fatiga Crónica? ¿Con qué objetivo se contestan a las dudas más comunes sobre salud y enfermedad? ¿Existe ánimo de lucro tras estos supuestos servicios altruistas de información médica? ¿Las Compañías Farmacéuticas financian estos foros de salud para atraer nuevos clientes?

Si navegas un poco por las revistas digitales dedicadas al mundo de la mujer o por los cientos de  foros de salud femenina que llenan la red enseguida te darás cuenta de que las respuestas a las consultas médicas rebotan de un lado a otro como si fueran calcos. Los datos, las respuestas veraces o equivocadas se repiten en una y otra web, superan el paso del tiempo y se consolidad en el denominado “saber popular”.  De esta forma, las respuestas sensatas y profesionales llegan al público que demanda la información pero, y muy importante, también se consolida esa información errónea que puede dañar la salud y agravar las afecciones y enfermedades. 





dolor de espalda




¿Por qué no confiamos en nuestros médicos?

Este exceso de búsquedas de respuestas relacionadas con el dolor, las enfermedades, los medicamentos y los remedios naturales para mejorar la salud nos hace reflexionar. ¿Por qué elegimos estas fuentes en lugar de acudir a nuestro especialista? ¿No confiamos en ese profesional que lleva años y años preparándose para solucionar nuestros problemas de salud?

Quizá no confiemos en el buen hacer de nuestros profesionales de la salud o, quizá, estos profesionales no atienden las dudas lógicas que les surgen a sus pacientes en su día a día. Tal vez el problema de fondo no esté en la comodidad que supone para cualquiera teclear una duda en Internet y encontrar cien respuestas a su misma pregunta. A lo mejor el problema está en que por falta de tiempo o de empatía el médico no consigue conectar con su paciente, no logra establecer esos lazos de confianza mutua, ese apoyo profesional que tanto necesitan las personas que sufren dolor día tras día

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