Contractura cervical: ese dolor constante en la nuca

Lo habitual es que un músculo se contraiga y se distienda de forma natural, pero cuando esto no sucede así y el músculo se mantiene contraído entonces sucede lo que se conoce como contractura muscular. Veamos en qué consiste en este caso una contractura cervical.

contractura cervical

Qué es una contractura cervical

Una contractura cervical tiene como característica principal dolor en el cuello, al tiempo que se pierde la capacidad para moverlo. No se puede considerar en sí como una enfermedad, pero sí que puede aparecer como síntoma de alguna o de una mala postura.

Estos son algunos de los motivos que suelen esconderse detrás de una contractura de este tipo:

  • Una lesión que provoca que se tense el cuello.

  • Dormir en una posición inadecuada que ocasione también tensión en el cuello.

  • Una mala postura al trabajar delante del ordenador o sujetar el teléfono con la ayuda del cuello y del hombro.

  • Actividades que obliguen a girar la cabeza de forma repetida.

  • El estrés que puede llevar a que se tense la zona del cuello.

Por lo general una contractura cervical no reviste ninguna clase de complicación más allá de las molestias que pueda ocasionar. Pero si se acompaña de otros síntomas puede ser señal de una enfermedad grave o muy grave incluso.

Hay que prestar especial atención a si aparecen las náuseas, el dolor de cabeza, los vómitos, la fiebre alta y la somnolencia ya que podría significar que se padece una meningitis.

Esta seria enfermedad consiste en una infección bacteriana que provoca que tanto las membranas que cubren el cerebro como la médula espinal se inflamen.

También otras infecciones pueden ocasionar esa rigidez en el cuello.

Lo más importante es que si en algún momento junto con una contractura cervical aparece como síntoma la fiebre hay que acudir al médico sin demora, no queremos ser alarmistas, pero tampoco imprudentes.

Síntomas contractura cervical

Te mostramos los síntomas que suelen acompañar a una contractura cervical:

  • Dolor considerable en la zona cervical.

  • Inflamación.

  • Sensación de calor y hormigueo.

  • Fuertes pinchazos.

  • Bulto en la zona donde se encuentra la contractura.

  • Dificultad, o incluso imposibilidad, para mover el cuello.

Tratamiento para la contractura cervical

Aunque no se agrave es mejor acudir al médico para que pueda tratar el problema de la mejor forma. Estos son algunos de los tratamientos que nos puede recomendar:

  • Collarín. Es posible que se nos recomiende utilizar un collarín durante un par de días para evitar mover el cuello.

  • Antiinflamatorios. Son útiles para aliviar tanto el dolor como para reducir el problema.

  • Relajantes musculares. Ayuda a reducir la contractura por lo que poco a poco va desapareciendo el dolor y recuperando la zona.

  • Fisioterapia. Cuando ya se ha conseguido aliviar el dolor es bueno acudir a un fisioterapeuta para terminar con el problema y procurar que no se repita. ¿Otro remedio que tu fisioterapeuta te puede recomendar contra la contractura cervical? Ejercicios.

Padecer una contractura cervical es algo muy común, en la mayoría de los casos no reviste gravedad, pero sí resulta doloroso. Así que lo mejor es poner remedio cuanto antes.

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