Contra el dolor de cervicales, remedios antiinflamatorios naturales

El dolor de cervicales es siempre muy molesto. La típica contractura, ese tirón que sientes de repente, que te impide mover el cuello y, durante unas horas o días, hacer vida normal.

Remedios antiinflamatorios para el dolor de cervicales

Para tratar el dolor de cervicales, nada mejor que estos remedios antiinflamatorios naturales. Unos actúan desde el exterior, sobre la zona afectada, y otros desde el interior, gracias a las propiedades de varios alimentos. Si sigues estos consejos, notarás cómo remite el dolor y tu cuello se libera de la tensión que ha causado la rigidez que tanto te está molestando.

¿Dolor de cervicales? Remedios antiinflamatorios naturales

El dolor de cuello, las contracturas y los tirones aparecen porque les hemos llamado. La tensión, el estrés, las malas posturas, las conversaciones largas de teléfono con la cabeza inclinada… estas prácticas están en tu día a día y terminan convirtiendo tu cuello en un campo de batalla. Al final, las cervicales protestan y se niegan a continuar aguantando. Es entonces cuando sientes la dolorosa contractura.

¿Qué haces en ese momento?

Lo principal es que intentes no forzar el cuello. Relájate en la medida de lo posible. A veces, lo mejor es darse un capricho: una ducha de agua caliente que relaje tus músculos, un baño relajante con sales de Epsom -si tienes bañera- o, por qué no, una visita a alguno de los spas de tu ciudad.

Infusión de romero, tomillo o lavanda

En un artículo anterior del blog de HHP, ya te conté lo bien que iban para las inflamaciones y otras dolencias el tratamiento con aromaterapia. En el caso del dolor de cervicales, te irá muy bien hacer un emplasto a base de romero, tobillo o lavanda.

Poniendo a hervir agua con unas ramitas de cualquiera de estas hierbas aromáticas, consigues una infusión –tras colarla- que, mezclada con arcilla, puedes extender sobre la zona cervical afectada. Déjala hacer efecto durante unos 20 minutos, sentirás alivio a medida que vaya actuando sobre tu cuello.

El jengibre

También te comenté en un artículo anterior las maravillosas propiedades que tiene esta raíz de origen asiático. El jengibre lo puedes encontrar en la frutería y puedes consumirlo en infusión, crudo o cocinado, mezclado con algún alimento. Cortado en láminas, puedes colocarla sobre la zona cervical, cubrirla con unas gasas para que no se caiga y dejarla actuar durante 15 o 20 minutos.

Alimentos ricos en potasio y magnesio

Antes he mencionado las sales de Epsom, ricas en magnesio, y sus propiedades antiinflamatorias. Ahora te voy a dar una breve lista de alimentos que, por su alto contenido en potasio y magnesio, te ayudarán a suavizar la contractura cervical.

Las frutas, verduras y frutos secos contienen potasio. En este sentido, habrás oído hablar muchas veces del plátano. Pero no es la única fruta que te aportará este mineral, también puedes probar con el melón, el coco o las fresas. Un alimento tan socorrido como las patatas es muy recomendable. Entre los frutos secos, los cacahuetes, las almendras o las nueces.

En cuanto al magnesio, lo encuentras en los dátiles y los higos; de nuevo, en las almendras y cacahuetes, a los que puedes añadir los pistachos. También en las espinacas crudas, en el perejil y en la remolacha.

Calcio

Por último, sin por ello ser menos importante, los alimentos ricos en calcio favorecerán la recuperación de tu cuello, fortaleciendo músculos y huesos. Los lácteos, las legumbres y pescados como el salmón son idóneos para que tu organismo se nutra del calcio que necesita.

 

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