Acufenometría: ¿cómo puedo recuperar el silencio?

¿Te imaginas no vivir nunca en silencio? ¿Solo encontrar alivio durante el sueño? ¿La sensación tan horrible de tener siempre un pitido en la cabeza? Pues esa es mi vida, llevo ya un año viviendo, bueno no, sufriendo esta situación, lo que en un principio era molesto a hora en ocasiones se torna en insoportable. Lo que me pasa se llama acúfenos (también llamados Tinnitus), algo que se mide con la llamada acufenometría. Por eso cada día me pregunto una y otra vez, ¿cómo puedo recuperar el silencio?

acúfenos

Acufenometría: ¿Qué son los acúfenos?

En primer lugar, me gustaría explicarte qué son los acúfenos para que puedas saber cómo me siento. Según la definición médica, se trata de un sonido que es similar a un pitido o a un zumbido, lo puedes escuchar en un oído, en los dos o incluso en la cabeza. En mi caso lo escucho en ambos oídos.

Por supuesto cuánto más tranquilo está todo más escucho el sonido. Curiosamente, aunque la mayoría de los acúfenos solo los percibe la persona que los sufre, sin embargo, en un 10% más o menos de los casos los pueden escuchar otros también. Se trata de soplos o pulsaciones que en la mayoría de los casos es capaz de oír el médico cuando te explora.

Aunque suele padecerse a partir de los 40 con mayor frecuencia, yo soy bastante más joven. En mi caso son producto de un accidente y es una de las peores secuelas que puedo imaginar.

Los acúfenos se miden con una técnica llamada acufenometría, que tiene en cuenta tanto los factores acústicos del acúfeno como los factores emocionales. Esto es porque hay acúfenos por ansiedad y acúfenos por estrés, por ejemplo.

Los acúfenos, más que un problema

Los acúfenos son mucho más que molestos, también me impiden llevar una vida normal. Empezamos porque no descanso de la manera adecuada, lo que me impide mantener una rutina durante el día normal, al menos tan normal como era antes del accidente.

Además, a consecuencia de la falta de descanso y del problema en sí suelo estar de bastante mal humor, aunque trato de ser positiva y mantener una buena actitud no suelo conseguirlo. Todo ello me lleva a pensar constantemente si en algún momento recuperaré el silencio.

Acúfenos: ¿desaparcen solos?

Esta pregunta me la he hecho un millón de veces y por supuesto se la he hecho mil veces a mi médico, su respuesta es que no se puede saber. Aunque me ha dejado claro que a partir de los seis meses se vuelven crónicos por lo que es más que posible que nunca desaparezcan.

Lo cierto es que al principio negaba que existía el problema, pero ahora estoy empezando a aceptarlo y por ello estoy más dispuesta a seguir un tratamiento, que en realidad es una combinación de diversas técnicas.

Se trata de terapias cognitivos-conductuales que tienen como objetivo principal que aprenda a vivir con el ruido y a dejar de prestarle atención. 

Una de las formas es escuchando otro sonido más potente que los acúfenos, como el del mar, que enmascaran el ruido.

También, y siempre bajo control médico, se ha demostrado para los acúfenos la eficacia de un tratamiento farmacológico con extracto natural de Ginkgo biloba, que favorece a medio y largo plazo la microcirculación cerebral y la zona del oído interno. En ocasiones he tenido que recurrir a tomar pastillas para controlar el estrés y la ansiedad que me provoca la situación.





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El otro día me habló de una opción más arriesgada e invasiva pero que parece que está funcionando, los implantes cocleares. Pero me ha dicho que me tendrán que hacer bastantes pruebas para comprobar que es la solución más adecuada a mis acúfenos.

Es una medida más a largo plazo, pero que reconozco que me ha devuelto la esperanza. Mientras tanto seguiré esperando a que algún día pueda recuperar el silencio.

María Valdés

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