3 alimentos que previenen la artritis

Desde hace ya varios años se ha demostrado que existen ciertos alimentos eficaces para prevenir la aparición de muchas y variadas enfermedades, grupos de alimentos con una serie de propiedades que nos ayudan, además, a mitigar o minimizar tanto el dolor como los efectos secundarios de esas afecciones que reducen nuestra calidad de vida. Hoy, en el blog de las personas que viven con dolor, vamos a hablar de tres alimentos que previenen una de las afecciones reumáticas más comunes de nuestra sociedad, la artritis.





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El pescado azul

¿Te suena el término omega 3? Los anuncios televisivos han popularizado estos ácidos grasos poliinsaturados que tan importantes son para mantener nuestro organismo en perfecto estado de salud. Estos ácidos grasos se encuentran en varios alimentos como las nueces, las semillas de lino, la famosa quinoa y, por supuesto, nuestro primer alimento aconsejado para prevenir la artritis: el pescado azul, también llamado pescado graso o pelágico. El pescado azul se diferencia del blanco en la proporción de grasa que se encuentra entre los músculos del animal: un 5% en el pescado azul frente a un 2% aproximadamente que contiene el llamado pescado blanco. Son ejemplos de pescado azul:

  • El atún.
  • El salmón.
  • La caballa.
  • La sardina.
  • El arenque.
  • La anchoa.

Pero, ¿por qué el pescado azul es recomendable para prevenir o tratar la artritis? La respuesta es bastante simple: el omega 3 que contiene este alimento ayuda a que nuestro organismo sea capaz de “fabricar”, de sintetizar antiinflamatorios naturales, sustancias que, al reducir la hinchazón de nuestras articulaciones, incide directamente en el nivel de dolor.

El aceite de oliva

Las últimas investigaciones afirman que consumir dos o tres cucharadas soperas de buen aceite de oliva – aceite de oliva virgen extra – provocan en nuestro organismo un efecto analgésico similar a tomar una décima parte de pastilla de ibuprofeno o de la aspirina de toda la vida. La razón está en uno de las sustancias que contiene este auténtico oro líquido base de nuestra alabada dieta mediterránea: el oleocantal, un compuesto orgánico con interesantes propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y analgésicas.

Si bien es cierto que habría que tomar mucho aceite de oliva para igualar los efectos analgésicos y antiinflamatorios del ibuprofeno o de la aspirina es interesante conocer este dato para ir adoptando las mejores prácticas en nuestra dieta cotidiana. Añadir una cucharadita de aceite de oliva virgen extra sobre la tostada a la hora del desayuno o aliñar las ensaladas diarias con este “oro líquido” no solo nos ayudará a combatir el dolor y la inflamación de los procesos artríticos, también beneficiará tremendamente nuestro ánimo y, así, nuestro estado de salud.

Las frutas cítricas

Naranjas, kiwis, limas, limones, mandarinas, fresas, pomelos… además de su rico sabor, las frutas cítricas poseen un altísimo porcentaje de vitamina C o ácido ascórbico. Como sabes, la vitamina C es fundamental para mantener altas nuestras defensas, pero además se ha demostrado que son muy eficaces para tratar los síntomas de la artritis como, por ejemplo, la inflamación o el dolor. Las propiedades de la vitamina C son múltiples, por ejemplo: favorece la absorción de ácido fólico por lo que se mitigan algunas de las consecuencias negativas de ingerir fármacos para la artritis (pérdida de pelo, dolor de estómago, etc.), ayuda a nuestro organismo a mantener el hierro en los niveles adecuados (las personas afectadas con artritis reumatoide son susceptibles de padecer, también, anemia), ayuda a la formación del colágeno, esa sustancia en la que se basan algunos de los últimos fármacos para la artrosis, etc.

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